17 julio 2008

Crónica de festivales

Nuestro compañero Javier Soleto nos cuenta de primera mano su experiencia en los festivales a los que ha asistido

Electric Festival (Getafe)
A pesar de la constante amenaza de lluvia al final la cita de Getafe ha sido hasta ahora (y será) la cita con mayor asistencia del año: 50.000 personas el 1º día y 55.000 el 2º. Las cabezas de cartel lo mercían: Rage Against the Machine y Metallica. Los primeros se reunían tras 7 años y estuvieron a la altura a pesar de la falta de rodaje. Los segundos, como viene siendo habitual, enormes musicalmente pero cada vez más apagados sobre el escenario (aparte de que este era el más soso que he visto nunca, ni un solo adorno). También se le notó la edad a Hetfield, cuya voz falló bastante a la hora de los agudos. Respecto a los teloneros, todos bastante bien (Queensrÿche, Serj Tankian, Offspring).

Kobetasonik (Bilbao)

Para mi gusto el festival más completo al que he ido nunca. Prácticamente todos los grupos me encantaron, y es que los organizadores supieron elegirlos con estilos bastante similares y de primerísimo nivel (Gamma Ray, Helloween o Blind Guardian) salvo contadas excepciones (véase Ministry). El primer día pudimos ver que Judas Priest siguen tan fuertes como siempre, excepto el pobre Halford, pero es comprensible porque a los 57 años ya no puede alcanzar los tonos que alcanzaba a los 30. Bastante bien canta para su edad. La gente enloqueció con los temas clásicos, no así con los nuevos temas de su último disco. Respecto a Kiss sólo decir que fue el mayor espectáculo de luz, pirotecnia y numeritos circenses que he visto nunca. Rozarán los 60 pero se conservan como nadie. Desde luego merece la pena verlos aunque sea una vez en la vida.

Vía de la Plata Festival (Mérida)

Más que un festival esto fue un pasatiempo hasta que salió Iron Maiden. Ningún telonero fue capaz de animar demasiado al público, ya que aparte de las claras diferencias de estilo entre la cabeza de cartel y el resto de grupos, estábamos más preocupados de encontrar una sombra ya que hacía un sol de justicia. Eso sí, los ingleses no decepcionaron en absoluto, ofrecieron todo un señor concierto sin ninguna pega. Con cada canción nos daban una sorpresa: llamaradas, pirotecnia, monstruos que surgían del escenario... y por supuesto musicalmente perfectos. Bruce Dickinson conserva su voz en perfecto estado y tiene una vitalidad digna de envidiar.

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